El hombre, que tenía antecedentes penales según la información policial, murió de forma instantánea una vez que la mujer consumó el disparo.
La pareja tiene tres hijos en común. Vivían en el asentamiento La Capuera.
La mujer había sido víctima de violencia doméstica en reiteradas ocasiones, según declaró a la policía después de terminar con la vida de su pareja.
Efectivos policiales que comparecieron al lugar del hecho dijeron que presentaba muestras claras de haber sido golpeada.
La información policial apunta que los episodios de violencia en la pareja eran frecuentes, y que previo al desenlace se había producido un nuevo incidente al que la mujer puso fin con un disparo de escopeta.
ZL