Ríos explicó que los pacientes con diabetes y con hipertensión arterial son los más propensos a padecer afecciones al riñón, aunque hay otras patologías que también incrementan el riesgo.
El problema, subrayó, es que en sus ¾ partes la enfermedad evoluciona silenciosamente y muchas veces se detecta cuando ya es inevitable la realización de diálisis. El nefrólogo también habló sobre los hábitos de vida reducen los riesgos de padecer una enfermedad renal crónica: ejercicio media hora diaria, no consumir ni alcohol ni tabaco, ingerir abundante agua, frutas y verduras.
En este marco, mutualistas y salud pública se reúnen en la plaza San Fernando para realizar actividades de prevención. Cecilia Fernández, médica de Prevención y Promoción de la Salud de La Asistencial, indicó que los médicos pesarán a las personas interesadas, medirán su índice de masa corporal y evaluarán junto con ellos la existencia de factores de riesgo. Asimismo, habrá nutricionistas y nefrólogos para evacuar dudas sobre el tema.