“Esas dos familias habían sido sacadas de otros planes, por incumplimiento, e iban a tener viviendas especiales”, ya que en ambas había personas discapacitadas. “La Intendencia nos dijo que los acogiéramos” a cambio de mano de obra, explicó Martínez. “Seguimos esperando los albañiles, las viviendas se están construyendo todas y no tenemos ese apoyo”, agregó.
El arquitecto Azuaga, director del área de Vivienda de la IDM, reconoció que la cooperativa 18 Manos Unidas actuó con responsabilidad y admitió que la Intendencia no ha podido cumplir con su promesa. “Tenemos una asignación de equipos de obra en cada sector y en cada grupo. Esto tiene que ver con poner en coordinación más de diez equipos de obra, con demandas como las de este grupo y otras más urgentes”, argumentó el jerarca.
“Hemos apuntalado ese trabajo con equipo de obra. (La cooperativa 18 Manos Unidas) es un grupo que realmente ha respondido y lo hace con responsabilidad. Pero también es cierto que algún compromiso de mayor refuerzo no lo hemos podido cumplir en base a demandas de urgencias habitacionales que tienen otros grupos”, puntualizó.
(foto: fmgente.com.uy)