Mañana a las 17 horas habrá “una manifestación para defender a los policías” procesados. Serán en la Plaza San Fernando, frente a la Jefatura. La movida es organizada por Isabel, madre de un policía con 12 años de servicio, que en las últimas horas fue a prisión junto a otros cuatro compañeros luego que reclusos y familiares de éstos los denunciaron por golpearlos en el establecimiento carcelario de Las Rosas.
“A quienes nos defienden día a día, a quienes tienen un arma y no pueden urarla porque si se defienden ellos van presos y el delincuente queda suelto tenemos que defenderlos”, dijo la mujer, que se comunicó con FM Gente para manifestar su “indignación” por la falta de apoyo oficial a los efectivos.
El hijo de Isabel fue enviado a la cárcel de Minas, aunque ella intentó comunicarse con el jefe Juan Daniel Balbis para pedir que no aleje al efectivo de su familia y, particularmente, de su esposa embarazada.
“Me pareció un mal procedimiento ya que quisimos hablar con el jefe Juan Balbis, quien no me atendió y me derivó a otra persona. A esa persona le dije el estado de la esposa de mi hijo que está embarazada, que ya había perdido dos embarazos. Pero lamentablemente no me escucharon y Juan Balbis no me recibió ni contestó a mi solicitud”, señaló.
Isabel sostuvo que, en los 12 años de servicio, su hijo “nunca tuvo un mal procedimiento, es una persona con principios y bien educado”. “No sé por qué hicieron esto. La voy a pelear para que traigan a mi hijo para acá, para que mi nuera no vuelva a perder su embarazo. Me parece indignante que defiendan a los delincuentes antes que a los funcionarios”, sostuvo.
La mujer también cuestionó a los compañeros del efectivo. “No hay unión policial, cada uno se defiende a su manera y quema a su amigo. No hay coordinación, no hay nada. Como madre, me dejaron vacía por dentro”, confesó.
En tanto, el sindicato policial (Sinpolur) salió al cruce de esta situación, en defensa de los procesados. Varios dirigentes informaron esta mañana a FM Gente que no están conformes con la falta de respaldo de la Jefatura a los policías ni con la decisión de derivar a este efectivo a la cárcel de Minas. Los restantes, en cambio, fueron enviados a sus respectivos departamentos.