El dirigente había ingresado a Argentina durante la noche del martes 27 de octubre, a través del puente internacional Tancredo Neves, ubicado en la provincia de Misiones.
Posteriormente, viajó hacia Guayaquil, Ecuador, desde donde continuó su recorrido hasta territorio estadounidense.
La salida de Brasil se produjo en medio de una investigación judicial por presunto lavado de dinero, en la que el magistrado Alexandre de Moraes había dispuesto la entrega de sus pasaportes.
El viaje generó repercusiones debido a las restricciones judiciales que enfrentaba el senador para abandonar el territorio brasileño.