Por un lado, los vecinos y vecinas pueden dejar elementos reciclables, que no utilizarán, a la salida del supermercado. “Si compra un dentífrico o un jabón de tocador o alimentos que tengan caja que descartará en su casa, la podrá dejar en ese centro de acopio voluntario en el supermercado”, sugirió la directora, a modo de ejemplo.
Otra posibilidad es acercar los desechos a los centros de acopio que están al lado de las comisarías, y lavar los envases plásticos o de vidrio que ya se utilizarán para colocarlos en este depósito, en lugar de usar el contenedor común. Los envases plásticos deben ser aplastados para sacarles el aire, y el cartón y los papeles doblados, para que ocupen el mínimo espacio posible.
El proyecto ambiental y social surgió a partir la Ley 17.849 de Uso de Envases No Retornables, y comenzó a aplicarse en Maldonado en diciembre pasado. Además de contribuir al cuidado del medioambiente, apunta a formalizar a los clasificadores de residuos urbanos, propiciando la conformación de cooperativas sociales para la gestión de los residuos.