Se decidió enviar de inmediato respuesta policial al llamado. Llegados al lugar, los policías consiguieron hablar con una mujer que mantenía aferrado entre sus brazos a su hijo de sólo nueve meses.
La mujer contó a los funcionarios que su pareja había bebido alcohol en exceso y la había emprendido a golpes contra ella y el chiquito. Agregó que en determinado momento llegó a empuñar un hacha con la que la amenazó de muerte.
Se procedió a detener al hombre y trasladarlo a la unidad especializada Violencia Doméstica. Se le identificó como J.C.G. (iniciales de nombre y apellidos), de 47 años de edad, carente de antecedentes penales.
Se le interrogó y se recogieron testimonios de vecinos y familiares. Se dio cuenta a Penal de 4º turno sobre el caso.
La jueza a cargo se pronunció en las últimas horas dictando el procesamiento de J.C.G. como autor de un delito de violencia doméstica y un delito de lesiones personales en reiteración real.
La magistrada contempló la condición de primario del acusado y no lo envió a la cárcel, pero sí le impuso la prohibición absoluta de acercarse o intentar comunicarse con la mujer.