El niño, que según el funcionario municipal evoluciona favorablemente, sólo se alimentaba con leche, gelatina y queso casero. Fue su mamá quien dio cuenta de sus sospechas, antes de que las autoridades sanitarias informaran sobre el caso de meningitis provocada por listeria. De Álava explicó el hecho en que las meningitis no son enfermedades de notificación obligatoria y, en este caso, no se había detectado que se debía a una contaminación alimenticia por listeria.
“Una listeriosis, hasta que no es diagnosticada, el sanatorio no sabe de lo que se está tratando. En el caso de la salmonella, uno tiene la presunción de que existe, pero una meningitis la puede dar el meningococo. Lo más común es una meningitis por meningococo, no por listeria. Hasta no tener una certeza no llega la notificación", explicó De Álava.
La mujer relató que adquirió el queso en un almacén carolino, cuyo propietario lo había comprado a un vendedor circunstancial que “llegó en bicicleta”. En total, el almacenero compró cinco quesos, que fueron incautados por los inspectores de Higiene y analizados en el laboratorio con el conocido resultado.
No obstante, todavía no fue intervenido el productor, que reside en la zona rural de Paso de la Cadena y habría dicho al almacenero que esos cinco quesos eran todo lo que tenía para vender. Ante esta situación, De Álava intimó a los almaceneros a no comprar productos caseros sin rótulo y llamó a los productores a regularizar su situación. A quienes hayan adquirido quesos caseros sin rótulo, en los últimos días, recomendó desecharlos.