Adorni quedó envuelto en una fuerte polémica por su patrimonio y por un viaje privado a Punta del Este, realizado en febrero, cuyo financiamiento fue cuestionado públicamente. El funcionario siempre negó haber cometido irregularidades y sostuvo que el viaje fue de carácter personal y que pagó la parte que le correspondía.
"Gracias por entender las razones y entenderme a mí", escribió al comienzo de la carta. También agradeció al Presidente por haber aceptado su renuncia y aseguró que, por primera vez desde que integró el Gobierno, fue en contra de los deseos del mandatario.
Afirmó que fue víctima de "interminables ataques mediáticos" y mencionó que se difundieron acusaciones sobre supuestos viajes, gastos, propiedades, contratos, cuentas, sociedades, cirugías estéticas y otros hechos que calificó como falsos.
"Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas", expresó. También sostuvo que las críticas alcanzaron a su esposa, sus hijos, familiares, amigos y allegados.
En otro tramo de la carta señaló: "El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío". Agregó que no quiere seguir exponiendo a su familia y afirmó que se retira "tranquilo y sereno, pero por sobre todo, con la conciencia tranquila y firme en mis convicciones".