“Hay otros que se prevé van a faltar porque las cosechas por las inclemencias del tiempo, ya sea por seca en este caso, hacen prever que lo cosechado no alcance hasta que se produzca una nueva”, explicó.
Eso implicará además una automática suba de los precios, ya que “cada vez que hay menos oferta y una determinada demanda, es que los precios suben o bajan. En este caso por ejemplo, la papa ha bajado con relación a hace 15 días, pero sabemos que en agosto va a tener mayores precios porque va a haber menor cantidad de oferta”.
Aguerre explicó además que hay otras oscilaciones con precios a la baja, recordando que hace un año, por ejemplo, un cajón de morrones valía alrededor de $ 1.000, y hoy vale $ 400. “Cada rubro para cada época del año tiene un precio distinto y las condiciones climáticas condicionan las cosechas al alza por más cantidad, o por si hay defecto los precios van a subir”.
Redactado: R.A.