Tras amenazar con un arma de fuego a empleados y clientes, salió con 150 pesos de una clienta. Cuando salía disparó contra una pared y luego efectuó otro disparo contra la fachada del negocio. No hubo lesionados.
Otro intento de rapiña ocurrió en una farmacia de las calles Acuario y Beta, más o menos a la misma hora. En ese negocio ingresó un hombre y, bajo amenazas con un arma, pidió el dinero a un empleado.
Como éste dijo que en ese momento no tenía efectivo, el frustrado ladrón se retiró y huyó con su compinche, que lo esperaba afuera estacionado en una moto.