En consecuencia, la conductora de la moto Baccio 110 sin matrícula, que circulaba sin casco y no contaba con licencia para conducir, experimentó traumatismo de cráneo y fractura de clavícula. Su acompañante, A.N.M, de 16 años, también sufrió traumatismo de cráneo y fracturas expuestas.
Ante la gravedad del hecho, el juez penal Gabriel Ohanian emplazó a los padres de estas chicas para que expliquen por qué circulaban en esas condiciones y establecer si son responsables por la situación, ya que ambas son menores de edad.
Situaciones como ésta tienen en vilo a la población y a las autoridades carolinas. La semana pasada un adolescente de 16 años murió al perder el dominio de su moto, en la que hacía piruetas sobre la semi-peatonal de la calle Sarandí. No llevaba casco y tampoco tenía licencia para conducir.