La víctima fue trasladada en taxi desde su casa hasta una empresa de créditos. Allí no logró obtener el préstamo, por lo que se dirigió a otra financiera donde retiró $75.476. Luego entregó ese dinero a un hombre que se presentó falsamente como policía.
Horas más tarde, recibió una nueva llamada del mismo individuo, quien le pidió que sacara otro préstamo, esta vez en un banco. Antes de salir, la mujer comentó la situación a una vecina, quien advirtió que podía tratarse de una estafa. De inmediato llamó al 9-1-1, y la Policía logró interceptar a la víctima antes de que realizara la nueva entrega de dinero.
Tras una investigación, se identificó el vehículo utilizado por los estafadores y a su conductor, un hombre de 30 años, sin antecedentes penales. En la instancia judicial correspondiente fue condenado como autor de una estafa agravada. La Justicia le impuso una pena de 12 meses de prisión, que cumplirá bajo un régimen de libertad a prueba.
La Policía recuerda a la población que, ante llamadas sospechosas en las que se pidan préstamos, dinero o transferencias, se debe cortar la comunicación y confirmar con un familiar. En caso de duda, se recomienda llamar al 9-1-1. También se advierte no entregar dinero en la vía pública a personas desconocidas.