El plantel aurinegro comenzará este martes 3 de noviembre un período especial de entrenamientos que se extenderá hasta el sábado 7, aprovechando que no habrá actividad oficial durante el próximo fin de semana.
La pausa en el calendario futbolístico, prevista en coincidencia con la anunciada visita del papa León XIV a Uruguay, permitirá al cuerpo técnico disponer de más tiempo para trabajar con los jugadores, tanto en el aspecto físico como en el funcionamiento colectivo.
CAMBIO DE AIRE
La decisión de instalarse en Solanas responde a la necesidad de modificar la rutina habitual de entrenamientos y generar un ambiente de mayor concentración, lejos de las presiones que acompañan al equipo en un momento de resultados desfavorables.
La estadía permitirá intensificar el trabajo de acondicionamiento físico, revisar aspectos tácticos y buscar soluciones a las dificultades que Peñarol ha mostrado en sus últimas presentaciones.
El objetivo es aprovechar estos días sin competencia para recuperar la confianza del plantel y mejorar el rendimiento de cara a la reanudación del campeonato.
A Peñarol le restan dos partidos ante Defensor Sporting en el Parque Franzini y Cerro Largo en el Estadio Campeón del Siglo, respectivamente.