Se trata de dos locales contiguos dedicados a la exposición y venta de reconocidas y costosas marcas de automóviles y camionetas, ubicadas sobre la rambla Claudio Willima, a la altura de la Parada 26.
El pedido de Moroy, surgió a partir de denuncias de residentes en esa zona costera del barrio Pinares, y alertó que del mismo modo se podrían instalar talleres, carnicerías y otro tipo de comercios, cuando la normativa vigente lo impide por tratarse de un “barrio jardín”.
Redactado: R.A.