Reconoció que particularmente la torreta ubicada en la punta Piedras del Chileno, que tiene una altura de siete metros, carece de baranda y perdió varios escalones, se supone que a manos de saqueadores. Agregó que lo mismo ocurre con otras torres.
Si bien hubiera querido tenerlas a todas reparadas para esta temporada, consideró que “los procedimientos son lentos”. No obstante, informó que hubo un llamado a licitación y tiene entendido que ya fue adjudicada a una empresa la tarea de puesta a punto de los miradores. Y también la construcción de uno nuevo en Piriápolis, “a pedido de la comunidad”.
Sobre este tema, pidió a las poblaciones locales que se comprometan con el cuidado de estas estructuras –construidas en madera hace casi diez años-, que aportan al aprovechamiento del pasaje de ballenas por nuestras costas, tanto para los turistas como para los locatarios.
En otro orden, García sugirió a los buscadores de cetáceos que elijan puntas o zonas elevadas en la costa y recomendó mucha paciencia. Explicó que las ballenas pueden estar sumergidas hasta 15 minutos y que no siempre muestran su cuerpo a la superficie, salvo para respirar.
De todas maneras, los amateurs deben saber que, de todas formas, hay pistas para ubicarlas: como la presencia de gaviotas sobrevolando a baja altura o focos de espuma cerca de la costa.
Además, García reiteró su habitual pedido a la población para que no se acerque a los animales ni en embarcaciones ni en tablas, por un lado para no molestarlos y por otro para evitar accidentes.