En una rápida acción que no fue advertida en el momento por las empleadas, el desconocido se dirigió directamente hacia una especie de cartera-sobre de cuero negro que estaba depositada en un escritorio, al lado de una impresora.
Ante la atónita mirada de la cliente, que estaba con su pequeña hija, el hombre se retiró sin más del lugar con el sobre que le reportó un botín de 100.000 pesos de acuerdo a lo denunciado por los damnificados.
Si bien no se pudo precisar con seguridad el medio de transporte utilizado por el ladrón se especula que se desplazaría en una moto con la que huyó rápidamente del lugar.
La policía investiga los hechos y revisa las imágenes de cámaras de seguridad; uno de los elementos que llama la atención es la información demasiado precisa en cuanto al lugar donde se guardaba el dinero y la existencia del mismo, que quedaron en evidencia con el accionar rápido y contundente del delincuente.
Vea el video con el momento del robo: