Inmediatamente se radicó la denuncia y el guardia de seguridad, identificado como G.M., terminó procesado con prisión por estafa en grado de tentativa con un delito de falsificación de documento privado. La mujer, de iniciales N.A.P y su pareja J.P, también fueron procesados sin prisión por el mismo delito como co autores. G.M. dijo a las autoridades policiales que intentaba ayudar a sus amigos porque estaban endeudados y no lograban salir de esa situación.
El préstamo había sido autorizado pero nunca lograron cobrarlo, ya que horas antes de ejecutarse el pago se comprobó que todo era una farsa. Según la policía el estafador tiene antecedentes penales por emitir cheques sin fondos.