En primer lugar, sostuvo que la cantidad de boletos actualmente difundida por la Intendencia es la misma que se vende desde 2008, año en que la gente comenzó a padecer los problemas de hacinamiento en las unidades.
Luego consideró que la IDM “quiere beneficiar a alguna empresa que es la que está presionando para conseguir esta anuencia” debido a la diferencia de costo entre una unidad nueva y “estos cacharros que quieren mandarnos desde Montevideo”.
Pero además el edil afirmó que “las empresas no esperaron la anuencia de la Junta sino que los ómnibus ya están comprados”, lo cual consideró como “una falta de respeto” al legislativo. “Tenemos información fidedigna de que los ómnibus están comprados o, al menos, gran parte de ellos”, sostuvo. También dijo que hay empresas que reservan unidades y “no las sacan a la calle para que sea la población la que presione por el mal servicio que se le está dando”.
Por su parte el edil frenteamplista Roberto Airaldi remarcó que Oleaurre ya había explicado la posición de la comuna y que la bancada había resuelto acompañarla. De todas maneras, sostuvo que había “algún tipo de condicionamientos” y solicitar “pasos adicionales a la solicitud”.
En este sentido, dijo que la intención es que por cada unidad usada que adquieran, las empresas se comprometan a traer una unidad cero quilómetro. Airaldi señaló, asimismo, la intención de la bancada de que la propuesta del Ejecutivo sea acompañada por el resto de los partidos.