Por solicitud de la fiscal Stella Llorente, la jueza Graziuso convocó a indagados y testigos de los querellantes, a fin de establecer si Chocho falleció por causas naturales o “por exceso de represión”.
Sin embargo, al menos dos de los principales testigos de que el taximetrista fue torturado y murió por esa causa faltaron a la cita por problemas de salud. Asistieron al encuentro varios indagados, entre éstos, militares.
La causa de Chocho se reabrió en 2009 a instancias de la edila Beatriz Jaurena (PVP)y, desde entonces hubo múltiples citaciones e indagatorias para determinar si el detenido murió por una embolia cerebral, como señala el certificado de defunción, o debido a los golpes recibidos, como afirman testigos detenidos aquella noche del 24 de noviembre de 1972 en el batallón.