Al realizar su balance de gestión la directora general del área, Carmen Suárez, admitió que la dirección recibió críticas “en su momento” pero señaló que luego la situación se revirtió.
“Creo que se empieza a entender y a construir junto a la ciudadanía y junto a la gente, a través de las asambleas de la cultura, del trabajo en el territorio y el trabajo en red. Visualizar cada uno de los agentes culturales y hacer foco en cada una de las entidades que nos apoya en cada instancia, aporta hacia esa construcción”, consideró.
A su juicio, se pasó de “un estado de confrontación hacia un estado de participación”. Esto, a juicio de Suárez, fue un “cambio sustancial” en el área. Otro cambio “importante” para la jerarca es la “nutrición de público”, con la generación de diversas actividades de calidad en las distintas salas que propician además el encuentro del público.
A mediados de esta administración, la dirección de cultura sufrió profundos cambios - que incluyeron la renuncia de algunos jerarcas- debido a desencuentros internos, entre otros factores.