“A veces cuesta la renovación en la política, porque él estaba intentando un estilo muy particular. Hablando en términos futbolísticos, fue como que se perdieron las marcas”, opinó el secretario de Estado.
A su juicio, Bordaberry recurrió a “la vieja y gastada demagogia que le hace daño a la política. Porque, sin conocerlo, se hizo cargo del borrador de una propuesta que planteamos en el Consejo de Ministros –más concretamente en el gabinete social- en la que siempre se dio por entendido que los costos de una muy pequeña delegación no podían correr a cargo del Estado”. Lescano aseguró que nunca habló, por otro lado, del Parlamento.